Mag. Mariela Cánepa: liderar empresas sin perder de vista los ecosistemas
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Con una trayectoria que combina el derecho ambiental, la gestión pública y la conservación de la biodiversidad, la Mag. Mariela Cánepa dirige un MBA que busca formar líderes empresariales capaces de integrar rentabilidad y sostenibilidad frente a la crisis climática.
Existe una tensión que muchas empresas todavía no saben resolver bien: la que hay entre ganar dinero y cuidar el entorno. Para la Mag. Mariela Cánepa, esa tensión sí se puede resolver: «Vamos a equilibrar la rentabilidad. No vamos a dejar de pensar en ella, pero la vamos a promover a largo plazo, protegiendo los recursos naturales y los ecosistemas», explica.
Esa convicción sostiene el MBA en Innovación Ambiental y Recursos Naturales de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, que la Mag. Cánepa dirige. El programa parte de una premisa que atraviesa toda su trayectoria: gestión empresarial y sostenibilidad no son objetivos opuestos. Se construyen juntos.
Abogada de formación, con un interés que fue desplazándose desde el derecho hacia la conservación de ecosistemas y la gestión del cambio climático, la Mag. Cánepa acumula más de 15 años de experiencia en organismos como la Secretaría General de la Comunidad Andina, el Ministerio del Ambiente y WWF Perú. Esa trayectoria —entre lo jurídico, lo público y lo técnico— es la que hoy estructura el enfoque del MBA.
Formar líderes, no solo especialistas
El programa está pensado para formar profesionales capaces de integrarse en la gestión empresarial con una mirada de sostenibilidad genuina, no decorativa: «Buscamos formar líderes que entiendan el negocio y lo conecten con soluciones innovadoras e integradas frente a los grandes desafíos ambientales», señala la coordinadora.
Esa formación se apoya en los criterios ASG —ambientales, sociales y de gobernanza— que hoy marcan las exigencias regulatorias y de inversión a nivel global. El MBA combina ese marco con un componente financiero riguroso: los participantes aprenden a medir el impacto de sus decisiones en los ecosistemas, sin perder de vista los indicadores de gestión y rentabilidad que toda organización necesita.
«Vivimos una crisis climática que golpea directo a la economía y a la biodiversidad», advierte la Mag. Cánepa. Formar líderes que respondan a esa crisis desde la gestión empresarial es, para ella, una urgencia ambiental y económica.
De los modelos lineales a los regenerativos
Uno de los ejes del MBA es pasar de modelos de producción lineales a modelos circulares y, cuando se puede, regenerativos. Eso significa rediseñar productos, repensar la gestión de residuos y medir el impacto real de cada decisión sobre los recursos naturales.
El plan de estudios incluye cursos de innovación y modelos de negocio circular, además de sistemas tecnológicos para gestión ambiental. Los participantes aplican marcos normativos y métricas de residuos para diseñar estrategias que recorten costos operativos y, a la vez, fortalezcan la reputación de sus organizaciones.
«Usar los recursos de forma eficiente baja costos y mejora la reputación empresarial», afirma la Mag. Cánepa. Esa doble ganancia —económica y reputacional— es el argumento central que el programa busca dejar instalado en cada participante.
Analítica + IA al servicio del ambiente
El programa incorpora de manera explícita la analítica de datos y la inteligencia artificial aplicadas a la gestión ambiental. Los participantes desarrollan competencias para el monitoreo ambiental, el acceso y uso de datos abiertos, y la toma de decisiones basadas en evidencia.
La inteligencia artificial se trabaja con un enfoque aplicado: modelamiento predictivo para anticipar escenarios de riesgo, automatización de procesos que se repiten en la implementación de proyectos ambientales y apoyo en la formulación de estrategias más integrales. «Usamos la inteligencia artificial para tomar decisiones, para ayudarnos a tomar las decisiones», explica la coordinadora, subrayando que la tecnología funciona como soporte del criterio profesional, no como su reemplazo.
Un programa con certificación progresiva
El MBA está estructurado en cuatro semestres y 50 créditos, organizados de manera que los participantes puedan obtener certificaciones intermedias en el camino. Los dos primeros semestres conducen al Diploma de Especialización en Gestión Ejecutiva y Transformación Empresarial y al Diploma de Especialización en Gerencia Ambiental e Innovación Sostenible, antes de continuar hacia el grado de maestro.
Esa estructura combina herramientas de administración —liderazgo, gestión del talento, planeamiento estratégico, comunicación y negociación— con asignaturas específicas del sector ambiental: legislación y política ambiental, finanzas ambientales, economía de los recursos naturales y responsabilidad social corporativa. El programa culmina con un trabajo de grado desarrollado a lo largo de tres cursos-taller, lo que permite a los participantes egresar con un proyecto de investigación ya encaminado.
Un perfil de ingreso deliberadamente diverso
El MBA convoca a un grupo multidisciplinario de profesionales. «La gestión de los temas ambientales demanda soluciones diversas», afirma la Mag. Cánepa. Eso incluye a ingenieros ambientales, biólogos, geólogos y otros perfiles de ciencias, pero también a economistas, especialistas en políticas públicas y profesionales con experiencia en la interpretación e implementación de normas.
Esa diversidad no es casual: responde a la naturaleza misma de los problemas que el programa busca abordar. Las decisiones ambientales requieren sustento científico, pero también análisis económico, marco legal y capacidad de gestión. Ningún perfil profesional cubre, por sí solo, esa complejidad.
Para la Mag. Cánepa, el objetivo final del MBA es claro: formar líderes capaces de que sus organizaciones reduzcan su impacto ambiental mediante una gestión responsable de los recursos, el uso de nuevas tecnologías y, al mismo tiempo, sostengan su rentabilidad. Un perfil que, en su lectura, el mercado demanda cada vez con mayor urgencia.





