Dr. Guillermo Salvatierra: de la pregunta correcta a la decisión fundada
Compartir:

Una buena investigación epidemiológica no empieza con una prueba estadística. Empieza con una pregunta bien planteada y un diseño que le corresponde. Esa secuencia —pregunta, diseño, análisis, interpretación— es la que el Dr. Guillermo Salvatierra Rodríguez lleva años enseñando, y la pieza clave del Diplomado de Especialización en Métodos en Epidemiología e Investigación de Brotes de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.
“Una buena investigación epidemiológica no comienza solamente con una prueba estadística. Nace con una pregunta bien planteada y un diseño que corresponde a esa pregunta», afirma el coordinador. Ese principio, que parece simple, es el que con mayor frecuencia se omite en la práctica, y el que más costosos errores produce cuando se investiga un brote bajo presión de tiempo.
Médico veterinario y magíster en biología molecular por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, egresado de la Maestría en Ciencias en Investigación Epidemiológica de la Cayetano Heredia y doctor en ciencias de la vida, el Dr. Salvatierra es también coordinador de esa maestría. Su línea de investigación se centra en la resistencia antimicrobiana en poblaciones bacterianas de fuentes humanas, animales y ambientales, bajo el enfoque conocido como One Health —una sola salud—, que reconoce que la salud humana, animal y ambiental son interdependientes.
Un diplomado que nace de una maestría
El diplomado no surgió de cero. Se construyó a partir de los módulos iniciales de la Maestría en Ciencias en Investigación Epidemiológica, uno de los programas con mayor trayectoria en salud pública de la Cayetano Heredia. Esa genealogía importa: el diplomado tiene el respaldo metodológico de un programa que ha formado investigadores durante décadas y que ha recibido estudiantes de perfiles muy diversos, desde médicos y veterinarios hasta psicólogos, economistas e incluso una arquitecta.
«Este es un programa pensado principalmente para desarrollar herramientas aplicadas que permitan abordar problemas epidemiológicos de manera ordenada y rigurosa», explica el Dr. Salvatierra. El objetivo es que el participante pueda tomar un problema de salud, convertirlo en una pregunta investigable, elegir el diseño más adecuado, analizar los datos e interpretar correctamente los resultados.
El reto específico de la investigación de brotes
La investigación de brotes agrega una dimensión que la epidemiología convencional no siempre contempla: la urgencia. Cuando aparece un brote, las decisiones deben tomarse con información incompleta, en tiempo limitado y bajo presión pública e institucional. Eso exige no solo conocimiento metodológico, sino capacidad para aplicarlo con rapidez y criterio.
El programa incorpora ese componente de manera explícita. Los participantes aprenden a integrar métodos cuantitativos con vigilancia epidemiológica en situaciones donde no hay tiempo para diseños perfectos, y donde la calidad de la pregunta inicial determina la utilidad de la respuesta. «Lo que finalmente permite convertir estos datos en evidencia útil es saber interpretar correctamente los resultados», señala el coordinador.
Una plana docente con presencia en los frentes más exigentes
El programa reúne a investigadores con trayectoria en instituciones de referencia internacional. La Dra. Cusi Ferradas Carrillo, con doctorado en epidemiología por UC Davis y maestría en salud pública por Johns Hopkins, es experta en enfermedades transmitidas por ectoparásitos, rickettsias y resistencia antimicrobiana, y actualmente desarrolla investigaciones de posdoctorado en la University of Texas Medical Branch.
El Dr. Steev Orlando Loyola Sosa, doctor en medicina tropical, trabaja en enfermedades emergentes y vigilancia de brotes, con experiencia en diagnóstico fenotípico y genotípico y en diseño de políticas de salud pública. La Mg. Stephanie Montero Trujillo, maestra en investigación epidemiológica por la Cayetano Heredia, se especializa en epidemiología de campo y enfermedades emergentes con amplia experiencia en trabajo con comunidades indígenas y consultoría internacional.
El módulo de investigación de brotes cuenta además con la coordinación del Dr. César Munayco Escate, Director General del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio de Salud. «Contar con docentes de esta talla ayuda muchísimo», señala el Dr. Salvatierra. Su experiencia en modelamiento matemático, monitoreo de intervenciones sanitarias e impacto del cambio climático en la salud sitúa al programa en el cruce entre la academia y la política pública.
Para profesionales de la salud y más allá
El diplomado está dirigido principalmente a profesionales de las ciencias de la salud —médicos, enfermeras, obstetras, nutricionistas, biólogos, médicos veterinarios—, pero el Dr. Salvatierra es claro en que el programa no se cierra ahí. La maestría de la que deriva ha recibido economistas que hacen econometría en salud, psicólogos epidemiólogos y profesionales de otros campos con interés en investigación y vigilancia sanitaria.
«Es un programa bastante amplio para el que esté interesado en epidemiología, investigación y salud pública, independientemente de la carrera que tenga», afirma. Lo que define el perfil no es la especialidad de origen, sino la disposición a trabajar con datos, preguntas y evidencia en el campo de la salud.
El programa se desarrolla completamente a distancia, con clases los martes y miércoles de seis a diez de la noche, en un horario diseñado para ser compatible con la actividad laboral de los participantes. Esa modalidad permite además contar con investigadores internacionales cuya participación presencial sería difícil de sostener, ampliando la calidad de la plana docente sin restricciones geográficas.





