Mag. Charito Távara: Tutoría universitaria: acompañar trayectorias para fortalecer la formación profesional

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La tutoría universitaria es una función fundamental dentro de la educación superior. Para la Mag. Charito Távara, representa un espacio de acompañamiento que permite orientar a los estudiantes en su trayectoria académica, personal y profesional. Desde esta perspectiva coordina un diplomado que busca profesionalizar el rol del tutor universitario.

En la vida universitaria muchas veces se cree que el aprendizaje ocurre únicamente dentro del aula. Sin embargo, para la Mag. Charito Távara, la formación de un estudiante va mucho más allá de los cursos y las evaluaciones. Requiere acompañamiento, orientación y espacios de escucha que permitan comprender los desafíos que atraviesan los jóvenes durante su paso por la universidad.

Ese es el enfoque del Diplomado en Tutoría Universitaria que coordina en la Universidad Peruana Cayetano Heredia, un programa que busca formar profesionales capaces de acompañar de manera integral las trayectorias académicas de los estudiantes.

“Es un programa de formación especializada que profesionaliza la tutoría universitaria”, explica. El objetivo es desarrollar competencias que permitan gestionar y acompañar las trayectorias académicas, personales y profesionales de los estudiantes, respetando siempre sus diferencias individuales.

Acompañar el recorrido universitario

Desde esta mirada, la tutoría universitaria no se limita a un momento específico de la carrera. Comienza desde el ingreso del estudiante a la universidad y se mantiene a lo largo de todo su recorrido académico.

El primer momento es la adaptación. Muchos estudiantes pasan de la educación secundaria a un entorno completamente distinto, con nuevas exigencias, responsabilidades y formas de aprendizaje. En ese proceso, el acompañamiento de un tutor puede marcar la diferencia.

A medida que avanzan los ciclos académicos, la tutoría cumple también un rol importante en el seguimiento del desempeño del estudiante, ayudándolo a enfrentar dificultades y a desarrollar estrategias para continuar su formación.

Finalmente, en los últimos años de la carrera, el acompañamiento se orienta hacia la proyección profesional y la preparación para el mundo laboral.

Competencias para la acción tutorial

El diplomado está orientado principalmente a docentes universitarios, psicólogos y profesionales del ámbito educativo o áreas afines interesados en asumir el rol de tutor. La formación se centra en el desarrollo de competencias específicas para la acción tutorial.

Entre ellas destacan la capacidad de planificar, implementar y evaluar procesos de tutoría, así como aplicar estrategias innovadoras que respondan a los desafíos que enfrentan los estudiantes.

También se trabaja en el análisis de las trayectorias académicas y en el acompañamiento del desarrollo integral del estudiante. El objetivo es contribuir a que los estudiantes puedan alcanzar el perfil de egreso esperado por la universidad.

La importancia de escuchar

Para la Mag. Távara, una de las habilidades más importantes que debe desarrollar un tutor es el autoconocimiento. Comprender sus propias fortalezas y limitaciones permite ofrecer un acompañamiento más empático y efectivo.

Un tutor debe aprender a escuchar, señala. Muchas veces los estudiantes no necesitan respuestas inmediatas ni soluciones estandarizadas, sino un espacio donde puedan expresar sus dudas, inquietudes o dificultades.

“Nosotros no estamos para dar recetas”, explica. El rol del tutor es formular preguntas que ayuden al estudiante a reflexionar y encontrar sus propias respuestas. Este enfoque busca fomentar la autonomía, porque la tutoría no pretende resolver todos los problemas del estudiante, sino fortalecer su capacidad para enfrentarlos de manera crítica y reflexiva.

Tutoría en el contexto actual

El contexto educativo actual también plantea nuevos desafíos. Las tecnologías digitales, la inteligencia artificial y las nuevas formas de comunicación transforman constantemente la manera en que los estudiantes se relacionan con el conocimiento.

En ese escenario, la tutoría universitaria debe incorporar herramientas tecnológicas que faciliten el acompañamiento académico. Sin embargo, la Mag. Távara enfatiza que esto no debe sustituir el contacto humano.

“La comunicación cara a cara sigue siendo fundamental”, señala. El encuentro personal permite generar confianza y comprender mejor las necesidades de los estudiantes.

Impacto en la calidad educativa

Más allá del acompañamiento individual, la tutoría universitaria tiene un impacto directo en la gestión institucional y en la calidad de la educación superior.

Cuando los estudiantes cuentan con sistemas de tutoría bien estructurados, aumentan las posibilidades de permanencia en la universidad y de culminación exitosa de los estudios. Esto repercute también en indicadores institucionales como la retención estudiantil y la calidad educativa.

Para la Mag. Távara, la tutoría universitaria ya no puede considerarse un componente secundario dentro de la formación profesional. Es una pieza central en el desarrollo de los estudiantes y en el fortalecimiento de las instituciones educativas.

“La tutoría es una piedra angular”, afirma. Un espacio donde los estudiantes pueden encontrar orientación, apoyo y herramientas para construir su propio proyecto de vida.

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