Dra. Zoila Romero: poner a las personas en el centro del sistema de salud

En un contexto donde el modelo sanitario aún arrastra una lógica hospitalaria, la Dra. Zoila Romero impulsa una formación orientada a repensar el sistema desde la atención primaria. Su diplomado busca formar profesionales capaces de diseñar soluciones más equitativas, sostenibles y centradas en las personas. El sistema de salud peruano lleva años operando de una […]

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En un contexto donde el modelo sanitario aún arrastra una lógica hospitalaria, la Dra. Zoila Romero impulsa una formación orientada a repensar el sistema desde la atención primaria. Su diplomado busca formar profesionales capaces de diseñar soluciones más equitativas, sostenibles y centradas en las personas.

El sistema de salud peruano lleva años operando de una manera. Pero la forma en que se organiza —y, sobre todo, lo que prioriza— sigue siendo motivo de discusión. Para la Dra. Zoila Romero, ese debate tiene un punto de partida claro: el modelo vigente aún está centrado en la enfermedad y en la atención hospitalaria, cuando el desafío es avanzar hacia un enfoque que mire a las personas, su entorno y la continuidad del cuidado.

Desde esa mirada, coordina un diplomado que propone un cambio de enfoque. Parte del territorio y del vínculo con las personas. Pone el énfasis en la prevención de la enfermedad, la promoción de la salud y el seguimiento continuo a lo largo del tiempo.

El programa, desarrollado en modalidad a distancia y con una duración de cuatro meses, busca responder a esa necesidad. Forma parte de un proceso más amplio de transformación del sistema, en el que la atención primaria deja de ser un nivel más para convertirse en la base sobre la cual se organiza el cuidado.

Pensar el sistema desde otro lugar

El objetivo del diplomado es desarrollar competencias para analizar, diseñar e impulsar sistemas de salud más equitativos y resolutivos. Esto implica incorporar enfoques que no siempre han estado presentes en la formación tradicional: derechos, equidad, intersectorialidad.

Se trata de entender la salud más allá del acto médico. De reconocer que las condiciones sociales, económicas y territoriales influyen en el bienestar de las personas y, por tanto, deben formar parte del análisis y de las soluciones.

Ese cambio de enfoque exige también nuevas capacidades. Profesionales que no solo ejecuten intervenciones, sino que puedan comprender el sistema en su conjunto y actuar sobre él.

A quién forma este programa

El diplomado convoca a profesionales de distintas áreas. Médicos, enfermeras, obstetras, psicólogos, trabajadores sociales, entre otros. Pero también abre espacio a perfiles que, desde otras disciplinas, participan en la formulación de políticas o intervenciones en salud.

El punto en común pasa por el interés de intervenir en el sistema. Entender cómo funciona, identificar sus limitaciones y participar en su transformación.

Porque la atención primaria no es exclusiva del sector salud. Requiere articulación con otros campos y una mirada que integre distintos niveles de intervención.

Un sistema en transición

Para la Dra. Romero, el país atraviesa un momento clave. Existen avances: el Seguro Social ha desarrollado áreas específicas de atención primaria y el Ministerio de Salud impulsa redes integradas de salud.

Sin embargo, persisten desafíos estructurales. La lógica hospitalaria sigue predominando y el cambio hacia un modelo basado en atención primaria requiere algo más que normas. Exige decisiones sostenidas en el tiempo y profesionales preparados para implementarlas.

En ese contexto, la formación adquiere un rol estratégico. No como complemento, sino como condición para que el cambio sea viable.

El rol de la comunidad

Existe un elemento que la Dra. Romero subraya de manera constante: la comunidad. No como beneficiaria del sistema, sino como parte activa en su construcción.

Desde su experiencia, la participación social es fundamental para identificar necesidades, ejercer vigilancia y contribuir a soluciones sostenibles. Pensar un sistema de salud sin esa dimensión implica limitar su alcance.

La comunidad, en ese sentido, deja de ser usuaria y se convierte en actor. Su incorporación redefine la forma en que se diseñan y se implementan las intervenciones.

Formar para anticipar

El sistema de salud ha estado históricamente orientado a responder a la enfermedad. Cambiar esa lógica implica formar profesionales capaces de anticiparse: prevenir, promover, trabajar con la comunidad.

Según la Dra. Romero, se han dado avances en esa dirección, pero todavía es necesario fortalecer competencias vinculadas a la promoción de la salud y al trabajo territorial.

Programas como este diplomado buscan cerrar esa brecha. Formar profesionales que puedan liderar cambios desde la base del sistema, incorporando una mirada más integral del cuidado.

Una ruta que continúa

El diplomado forma parte de un itinerario mayor. Está articulado, bajo el formato Flex Máster, a la Maestría en Atención Primaria de Salud, lo que les permite a los participantes continuar su formación y convalidar estudios.

Esa continuidad responde a una lógica clara: el cambio en los sistemas de salud no ocurre en intervenciones aisladas, sino en procesos sostenidos. Y esos procesos requieren formación, acumulación de conocimientos y especialización progresiva.

En un contexto donde el sistema necesita transformarse, la formación deja de ser un paso opcional y se convierte en parte de la solución.