Dr. Mario Bazán: gestionar la tecnología para que la innovación sea posible
En un entorno donde las organizaciones deben adaptarse o quedar rezagadas, el Dr. Mario Bazán coordina un diplomado que forma profesionales capaces de gestionar el desarrollo tecnológico con una mirada estratégica. El programa busca que la innovación no sea solo un enunciado, sino una capacidad concreta. La tecnología avanza y las organizaciones también deben hacerlo. Pero, entre […]

En un entorno donde las organizaciones deben adaptarse o quedar rezagadas, el Dr. Mario Bazán coordina un diplomado que forma profesionales capaces de gestionar el desarrollo tecnológico con una mirada estratégica. El programa busca que la innovación no sea solo un enunciado, sino una capacidad concreta.
La tecnología avanza y las organizaciones también deben hacerlo. Pero, entre esas dos realidades, existe una brecha que no siempre se cierra sola: la falta de profesionales capaces de gestionar ese cambio con criterio estratégico. Para el Dr. Mario Bazán, ese es el problema central que el Diplomado de Especialización en Gestión del Desarrollo Tecnológico busca resolver.
El programa tiene un objetivo preciso: formar profesionales capaces de tomar decisiones alrededor de las nuevas tecnologías, identificar oportunidades para generar nuevos productos o servicios, y utilizar la innovación como un medio para mejorar la eficiencia, la productividad y el logro de los objetivos organizacionales.
Una mirada gerencial sobre la tecnología
El diplomado parte de una premisa clara: la gestión tecnológica no es solo un asunto de ingenieros. Es un campo que requiere una mirada gerencial y estratégica, capaz de articular el conocimiento técnico con las necesidades del entorno y los recursos disponibles.
Por eso, el programa está dirigido a un espectro amplio de profesionales. Tanto de ciencias naturales como sociales, humanidades u otras disciplinas, siempre que su trabajo esté vinculado a la generación de conocimiento, la investigación, el desarrollo tecnológico o la innovación. Lo que los convoca no es la especialidad técnica, sino el interés en gestionar procesos de cambio desde adentro de sus organizaciones.
Anticipar, facilitar y proteger
El programa desarrolla tres competencias que el Dr. Bazán identifica como centrales para cualquier profesional que trabaje en entornos de innovación tecnológica.
- Capacidad de anticipar tendencias. A través de herramientas de vigilancia tecnológica y prospectiva, los participantes aprenden a leer el entorno, identificar señales de cambio y adelantarse a las transformaciones que pueden afectar a sus sectores antes de que se conviertan en urgencias.
- Capacidad de facilitar el cambio. En un entorno globalizado, la adaptación tecnológica no ocurre sola. Requiere profesionales que puedan comprender cómo las dinámicas del comercio internacional y la evolución tecnológica impactan el desarrollo, y que puedan acompañar a sus organizaciones en ese proceso.
- Capacidad de proteger y transferir conocimiento. La propiedad intelectual y la transferencia tecnológica son mecanismos fundamentales para asegurar que las innovaciones no se diluyan, sino que encuentren un camino efectivo hacia el mercado o hacia la aplicación práctica.
Gestionar proyectos de I+D
El diplomado incorpora también la gestión de proyectos de investigación y desarrollo como un componente central. Eso implica comprender los marcos normativos nacionales e internacionales, utilizar herramientas concretas de vigilancia tecnológica y diseñar estrategias para aprovechar los escenarios posibles a favor de cada organización.
No se trata de replicar modelos externos, sino de entender el contexto local e internacional de manera simultánea, identificar qué funciona, qué puede adaptarse y qué decisiones son las más pertinentes en cada caso.
Parte de una ruta formativa
El diplomado se desarrolla bajo la modalidad Flex Máster. Eso significa que cada módulo semestral equivale a un diplomado independiente, pero también puede acumularse. Con tres módulos aprobados y un módulo de investigación adicional, los participantes completan los requisitos para optar al título de la Maestría en Gestión de la Investigación, Ciencia y Tecnología.
Ese esquema permite construir una especialización de manera progresiva, sin abandonar el trabajo. El formato es 100% virtual, con sesiones los martes y jueves a partir de las 7:15 p.m., lo que facilita la participación de profesionales de distintas regiones del país.
Innovar como condición
Para el Dr. Bazán, las organizaciones que no innovan no solo pierden competitividad: quedan rezagadas. Y ese proceso no ocurre de golpe, sino de manera gradual, cuando la falta de capacidades para gestionar el cambio tecnológico se acumula sin respuesta.
Formar profesionales capaces de anticipar tendencias, facilitar transformaciones y proteger el conocimiento que generan sus organizaciones es, en ese sentido, una forma de prepararse para un entorno que no espera.
