Oncología de precisión: La labor investigativa de la Mag. Tatiana Vidaurre

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La Mag. Tatiana Vidaurre, coordinadora de la Maestría en Docencia e Investigación Oncológica de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, ha dedicado su carrera a la oncología clínica, investigación y la mejora del acceso y cobertura en el diagnóstico y tratamiento oncológico en el Perú. Su trabajo en políticas públicas, estudios genómicos y teleoncología ha sido clave para avanzar en la prevención y control del cáncer en el país.

Desde sus primeros años en la Universidad Peruana Cayetano Heredia, la Mag. Tatiana Vidaurre tenía claro su propósito: la medicina como vocación de servicio. «Desde niña supe que quería ser médica. Es una vocación que nació de mis emociones y mi compromiso con ayudar a otros», señala.

Su camino la llevó a especializarse en oncología médica en el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), una decisión marcada por su historia personal: la pérdida de su padre a causa del cáncer y la supervivencia de su madre tras enfrentar la enfermedad. «Ese proceso me hizo comprender la urgencia de brindar mejores oportunidades a los pacientes oncológicos en el país», explica.

Investigación e impacto en salud pública

La trayectoria de la Mag. Vidaurre ha estado marcada por una profunda vocación investigadora. Su formación en salud pública y gestión de servicios de salud en la Universidad Peruana Cayetano Heredia, sumada a su especialización en el Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos, le permitió desarrollar estudios pioneros en el país.

Uno de sus principales logros fue la implementación del Plan Esperanza, una política pública que garantizó el acceso y cobertura universal a la prevención y atención integral del cáncer en el Perú. «Fue un avance crucial para democratizar la atención oncológica y mejorar los estándares de prevención, diagnóstico temprano y tratamiento oportuno”, destaca.

En el ámbito de la investigación, ha liderado estudios en oncología personalizada y medicina de precisión, centrados en la caracterización genómica del cáncer en poblaciones peruanas. «Nuestra colaboración con la Universidad de Davis y el INEN ha permitido analizar la ancestría genética del cáncer de mama en poblaciones indígenas y mestizas, aportando datos clave sobre mutaciones y polimorfismos específicos», explica. Este enfoque busca desarrollar terapias personalizadas basadas en la diversidad genética del país.

Asimismo, ha trabajado en investigaciones sobre nuevas terapias oncológicas, incluyendo estudios clínicos para tratamientos dirigidos contra el HER2 en cáncer de mama y estrategias de prevención del cáncer a través del control del virus del papiloma humano (VPH) y el tabaquismo.

También ha sido pionera en la implementación de la teleoncología en el Perú, con la creación del sistema de quimioterapia satélite en Lamas (San Martín). «Fue el primer servicio oncológico implementado por telemedicina en el país, lo que permitió que pacientes de regiones alejadas accedan a tratamiento sin necesidad de viajar largas distancias», explica. Esta iniciativa ha sido un modelo de referencia para mejorar el acceso a tratamientos oncológicos en zonas con infraestructura médica limitada.

Liderazgo en la formación de investigadores

Como coordinadora de la Maestría en Docencia e Investigación Oncológica de la UPCH, la Mag. Vidaurre ha impulsado un modelo de enseñanza basado en la generación de conocimiento aplicado. «No es lo mismo enseñar oncología molecular que formar residentes médicos. Nuestro enfoque dota a los profesionales de herramientas para la investigación y la docencia con base en evidencia científica», señala.

En el Perú, aún no existe un sistema estandarizado para la formación de investigadores y docentes en oncología, lo que representa un desafío. «Muchos profesionales aprenden sobre la marcha, sin una estructura académica que los prepare específicamente para la docencia e investigación», comenta. La maestría ha sido un paso clave para formalizar la capacitación de nuevos especialistas y ha servido de modelo educativo a nivel global.

El programa no solo busca fortalecer el conocimiento teórico, sino fomentar la creación de redes de investigación internacional. «Hemos establecido cooperación con universidades de Estados Unidos, Canadá y Francia, lo que les permite a nuestros estudiantes participar en estudios de frontera y acceder a laboratorios de referencia», explica.

Para ella, el futuro de la oncología en el país depende de la formación de especialistas con visión global. «El cáncer sigue siendo una enfermedad en constante investigación. Nuestra población necesita ser parte de estos estudios para que los tratamientos sean efectivos y adaptados a nuestra realidad», enfatiza.

Hacia una oncología con impacto global

Los planes a futuro de la Maestría en Docencia e Investigación Oncológica apuntan a consolidar su alcance internacional más allá de América Latina, integrándose a redes globales de investigación. «Queremos que nuestros estudiantes se conecten con espacios oncológicos de todo el mundo. La cooperación científica acelerará el desarrollo de nuevos tratamientos y permitirá que el Perú no solo sea receptor de avances, sino un actor clave en su generación», concluye la Mag. Vidaurre.

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