Mag. Luis Alcides García: gestión, servicio y liderazgo para transformar la salud
Médico cirujano y especialista en cirugía general, el Mag. Luis Alcides García ha recorrido hospitales, empresas y servicios clínicos para entender la salud desde adentro. Hoy, desde la conducción académica del MBA en Salud de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, impulsa una formación que integra gestión, liderazgo y competencias técnicas para los desafíos del sector. El primer impulso […]

Médico cirujano y especialista en cirugía general, el Mag. Luis Alcides García ha recorrido hospitales, empresas y servicios clínicos para entender la salud desde adentro. Hoy, desde la conducción académica del MBA en Salud de la Universidad Peruana Cayetano Heredia, impulsa una formación que integra gestión, liderazgo y competencias técnicas para los desafíos del sector.
El primer impulso fue sencillo y directo: “la vocación de servicio que desde pequeño he tenido siempre”, recuerda el Mag. Luis Alcides García al mirar hacia el origen de su carrera.
El segundo impulso tenía un rostro concreto: el de su padre, médico, un ejemplo cotidiano de lo que significa dedicarse a los pacientes. Entre ambos, la decisión de estudiar medicina se volvió casi inevitable.
Su formación empezó en las aulas de la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Después llegaría la especialidad: “he hecho la especialidad de cirugía general, del año 95 al año 98”, señala, recordando aquellos años en los que la práctica clínica se volvía parte de su vida diaria. Al terminar, el hospital lo invitó a quedarse. Su desempeño durante la residencia abría puertas y él decidió seguir ese camino. Era el inicio de un recorrido que, con el tiempo, lo llevaría a transitar entre la práctica asistencial, la gestión y la dirección de instituciones.
Tras su formación, trabajó como médico general en la Clínica San Felipe y luego en la empresa Backus.
En esta última institución comenzó, casi por azar, la ruta que marcaría buena parte de su trayectoria: “comencé a hacer gestión, a manejar un servicio de atención a domicilio”, recuerda. En ese momento, los servicios de atención domiciliaria eran casi inexistentes en el país, y su equipo creó uno de los primeros con especialistas.
“Pusimos pediatras, cardiólogos y endocrinólogos para atender a una población de pacientes con enfermedades crónicas”, explica.
El servicio creció, se consolidó y él siguió desarrollándolo dentro de la empresa.
Los cambios corporativos lo llevaron luego a Pacífico, y más adelante a la Clínica Internacional, donde asumió la dirección de la sede San Borja. Después vendría la dirección de la Clínica El Golf, donde permaneció varios años, y posteriormente asumiría la dirección de la Clínica San Borja. Su vida profesional avanzaba al ritmo de instituciones que confiaban en su capacidad para resolver, organizar y liderar.
De la práctica a la gestión: un tránsito decisivo
El interés por la gestión no llegó solo desde lo laboral. También hubo un impulso académico. Entre 2012 y 2013, el Mag. García cursó una maestría que reforzó su mirada sobre cómo funcionan, se conducen y se transforman las organizaciones de salud. Antes, la oferta de formación en gestión era limitada, luego se diversificó rápidamente, respondiendo a un sector que exigía cada vez más conocimientos administrativos, financieros y de liderazgo.
Esa necesidad —la de formar profesionales de la salud que también sepan gestionar— es la semilla del programa que hoy dirige.
“La universidad ve la necesidad de mejorar la formación académica de los egresados, que de alguna manera tenían que desarrollar en sus hospitales labores de gestión”, explica.
La idea era clara: ofrecer un programa que brindara competencias para quienes, desde la medicina o profesiones afines, necesitaban asumir roles de conducción.
Un MBA que responde a un sector en cambio
El MBA en Salud nace para cubrir ese espacio. Es un programa de formación académica intensa, con mayor creditaje que otras maestrías en servicios de salud, y orientado a desarrollar capacidades completas.
“Busca brindar a los alumnos la mayor oportunidad de crecimiento”, afirma, resaltando la combinación de habilidades técnicas y habilidades blandas que hoy demanda el sector.
Entre las competencias técnicas menciona finanzas, gestión, administración, innovación y modelos de negocio. La idea es que el estudiante pueda comprender y analizar la estructura de una organización sanitaria, tomar decisiones informadas y enfrentar problemas reales del sistema.
Pero el programa no se queda solo en los números ni en los procesos.
“Hoy se ha visto la necesidad de que todos los profesionales que se desarrollen en posiciones de liderazgo tengan también la capacidad de contar con habilidades blandas”, señala.
La comunicación interna, la comunicación externa, la empatía y la capacidad de transmitir misión y valores son, para él, herramientas indispensables en la gestión moderna.
El MBA busca, así, formar profesionales capaces de dirigir con claridad y comunicar con impacto. Personas que puedan alinear equipos, transmitir propósito y sostener el funcionamiento de instituciones cada vez más complejas.
Liderazgo para liderar organizaciones
El programa se orienta principalmente a profesionales médicos que asumen o asumirán funciones de liderazgo. Pero también está abierto a otros profesionales vinculados a instituciones de salud, especialmente aquellos que deben ocupar posiciones de dirección o conducción en un entorno donde las competencias de gestión ya no son opcionales.
“Para liderar empresas de servicios de salud hoy se exige que tengan formación de gestión”, explica.
Al final, el Mag. Luis Alcides García habla de gestión como quien habla de una forma de acompañar. Dice que un líder en salud necesita “comunicar la visión y la misión a lo largo de toda la cadena”, y allí parece resumir todo su recorrido: del quirófano a la atención domiciliaria, de la dirección clínica al aula. Para él, dirigir no es solo administrar cifras o procesos, sino darle sentido a una institución y transmitirlo con claridad. Por eso, cuando piensa en el MBA en Salud, lo que imagina no es solo un programa académico, sino un espacio para formar a quienes sostendrán esa misión en un sistema que cambia cada día.
