Mag. Leyla Delgado: ciencia y pensamiento crítico para transformar la estomatología
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Estomatóloga, docente e investigadora, la Mag. Leyla Delgado coordina la Maestría en Estomatología de la Universidad Peruana Cayetano Heredia. Desde su experiencia en materiales dentales, formación clínica e investigación, impulsa un programa que desarrolla pensamiento crítico, innovación y nuevas miradas sobre la salud oral.
De niña no sabía exactamente qué significaba ser parte del mundo de la salud, pero intuía que allí ocurría algo importante. Con el tiempo, la intuición se convirtió en vocación.
“Me gustaba ayudar a las personas, quería estar en el área de salud y buscar soluciones a diversos problemas”, recuerda la Mag. Leyla Delgado, como si el origen de todo fuera una mezcla de curiosidad, ímpetu y cierta sensibilidad por lo que duele y necesita ser atendido.
Ese descubrimiento llegó cuando conoció la Estomatología. Allí encontró una profesión que combinaba ciencia, precisión manual, creatividad y la posibilidad de mejorar la calidad de vida de otros.
“Cuando conocí la carrera de Estomatología dije: ese es el área donde quiero trabajar”, afirma con una claridad que parece haberla acompañado desde siempre.
Su formación empezó en la misma universidad donde hoy enseña: Universidad Peruana Cayetano Heredia. Después de graduarse, trabajó un tiempo y luego llegó la oportunidad que marcaría su ruta. Una maestría en Brasil en “Clínica Integrada con línea de investigación en nuevos materiales dentales”, un espacio donde descubrió el poder de la investigación y del análisis crítico.
“Aprendí a no conformarme con lo que a uno le enseñan, sino que también somos capaces de generar nuevo conocimiento”, recuerda. Aquella experiencia fue más que un posgrado: fue un giro de timón. Le mostró que en la ciencia dental también existe un territorio para dudar, proponer y crear.
Tras la maestría, vino la especialidad en Odontología Restauradora y Estética, donde las técnicas clínicas dialogaban con lo aprendido en investigación.
“Podía crear mis protocolos con evidencia”, explica.
Ese cruce entre práctica, ciencias básicas y creatividad consolidó su camino hacia la docencia y la gestión académica. Luego haría un Diplomado en Gestión de la Investigación en Educación Superior y, finalmente, el Doctorado en Estomatología. La construcción de su perfil no fue acumulativa: fue estratégica, una secuencia que la llevó a pensar desde múltiples ángulos.
El laboratorio de los materiales
Si existe un terreno en el que su investigación echó raíces, ese es el estudio de los materiales dentales y una condición que compromete los dientes, diferente a la caries dental, la erosión dental, condición que está en aumento. Allí se mezclan química, clínica y hábitos contemporáneos.
“La erosión dental es una condición que está en crecimiento porque la expectativa de vida de las personas ha aumentado”, explica.
Los dientes permanecen más tiempo en la boca, los hábitos han cambiado lo que condiciona a la aparición de lesiones que hace décadas no se veían con esta frecuencia. Con una prevalencia mundial poco mayor al 30%, en nuestro país puede llegar a superar el 90% según estudios realizados en universidades de Lima y Piura. Se observa una condición, multifactorial, el “envejecimiento dental prematuro” en jóvenes, lo que evidencia la necesidad urgente de prevenir antes de que los daños se vuelvan severos.
Cuando eso ocurre, explica, el impacto es profundo: tratamientos costosos, pacientes sin acceso, calidad de vida deteriorada.
“Los dientes cumplen una función importante en la alimentación, en la nutrición y en la irrigación cerebral”, afirma, trazando una relación entre una pieza dental y una vida digna.
En ese sentido, trabaja con hidroxiapatita, “la estructura básica de los dientes y de los huesos”, y buscan incorporar este compuesto en materiales existentes o desarrollar nuevos. Además, explora el uso de sensores para medir los cambios de pH en los pacientes, una herramienta que permitiría comprender mejor por qué la erosión avanza con distinta intensidad entre personas. La tecnología, afirma, permitirá conocer más a fondo cómo se desarrollan estas lesiones y actuar de manera temprana.
La maestría: pensamiento crítico y nuevas miradas
Hoy, la Mag. Delgado coordina las Maestría en Estomatología, un programa con dos vertientes claras.
La primera es la maestría de investigación, dirigida a profesionales peruanos y de la región interesados en comprender fenómenos, revisar literatura, formular preguntas y desarrollar proyectos.
“Se basa mucho en la producción de nuevo conocimiento”, señala.
Los estudiantes ingresan con ideas que el equipo evalúa por su viabilidad. Otros se suman a líneas de investigación ya existentes. El objetivo es que cada proyecto pueda concluirse dentro del periodo académico, sin perder rigor ni profundidad.
“Comprender bien las patologías es importante para analizar críticamente la literatura y desarrollar nueva literatura”, afirma.
La segunda vertiente reúne nueve maestrías en especialidades, equivalentes a lo que en medicina serían gastroenterología o cardiología. Cada una profundiza en áreas específicas como periodoncia, odontopediatría o rehabilitación oral. Aunque todas incluyen investigación, los proyectos están centrados en la especialidad del estudiante y el análisis crítico para la toma de dediciones, lo cual es crítico en la práctica clínica y cuando se dedican a la docencia.
“Procuramos fortalecer sus habilidades blandas, el análisis y pensamiento crítico de la evidencia científica y el carácter ético en la toma de decisiones”, señala.
La formación no se queda en lo técnico: busca formar profesionales completos.
Gestión, innovación y la voluntad de seguir formando
En la malla curricular se han incorporado dos pilares que, para ella, son esenciales: gestión e innovación.
“El dentista es muy creativo”, afirma, pero muchas veces desconoce cómo llevar esa creatividad hacia productos, equipos o procesos formalizados mediante patentes.
“Tenemos estudiantes que han generado empresas después de salir de la maestría”, comenta, como prueba de que la innovación también se aprende y se impulsa.
¿Por qué tanta demanda por los programas? Ella lo resume en dos motivos principales: el deseo de mejorar competencias y la voluntad de quienes buscan la docencia como parte de su carrera. “Muchos ingresan porque quieren seguir la línea docente”. Y en la docencia —lo sabe bien— la investigación y el pensamiento crítico no son opcionales: son la base.




